Púlpito

En el caso de la iglesia de Rágama, el púlpito no conserva la escalera y es de piedra. Lo que más llama la atención del visitante es el impresionante tornavoz. Una pieza recargada de elementos decorativos de todo tipo, hueca en su interior y oscurecida por el polvo.

Los púlpitos solían estar formados por una pequeña plataforma rodeada de un antepecho, el ambón propiamente dicho, y un dosel sobre ella que impedía la pérdida de la voz hacia las bóvedas, por lo que recibía el nombre de tornavoz. El púlpito se encontraba elevado, dominando generalmente la nave de la iglesia, y se accedía a él a través de una escalerilla.

Otros

Tras este despiece de la iglesia de Rágama, a la que no le faltan los contrafuertes en el exterior de los muros laterales, se podría decir que las ventanas no son de destacar, que posee tres retablos –además del retablo mayor-, que hay un órgano –y no es eléctrico-, un juego de 6 candeleros dorados a los pies del altar, y en el campanario, campanas.

“Adquisiciones”

Son varias las obras que proceden del antiguo convento:
· altar de la nave izquierda, posee la cruz de los Trinitarios.
· coro, en los adornos superiores está la cruz de la orden trinitaria.
· algunos cuadros, pinturas barrocas procedentes de Italia.
· un cáliz de 1720, también con la cruz de los Trinitarios.
· imagen de Nuestra Señora de Virtudes.

Estado del templo

En general, es aceptable, pero la falta de cuidado y de atención de las instituciones (Junta de Castilla y León), Obispado y una relativa sensibilización popular permiten que ciertos detalles afeen y estropeen, no sólo la belleza del conjunto, sino su pervivencia.

- a mediados de los 90, los vecinos invirtieron 5 millones de pesetas en el arreglo de las cubiertas de las naves laterales, las manchas de humedad todavía se pueden apreciar.

- iluminación exterior: carencia estética que engrandecería al edificio.

- palomas: la basura que estas aves producen se acumula en exceso en el campanario.

- grietas: en la capilla del Evangelio, en la arcada (piedra) y en la yesería, incluso falta parte de la crestería del sepulcro.

- retablo: de la nave izquierda, pintura muy descascarillada, daños por el desmontaje y traída desde el Convento.

- artesonado: el mal estado del magnífico armazón de madera, es palpable, está muy deteriorado y algunas partes han desaparecido.

- ábside: en el exterior, los paramentos están muy desgastados y agrietados, urge la necesidad de una consolidación y eliminación de pegotes de cemento.

- retablo del altar mayor, oscurecido por el polvo y por el que el tiempo no pasa en balde: suciedad y pintura descascarillada. El relieve situado bajo el Calvario del retablo mayor está dañado por rozaduras.